Alergias e intolerancias a la Lactosa

En los últimos 15 años se han duplicado a nivel mundial los casos de alergias e intolerancias alimentarias. Por ello, es una de las áreas de la alergología en la que más novedades se han aportado estos últimos años. Su importancia se debe, en primer lugar, porque afectan a un alto porcentaje de la población. La principal medida para prevenirlas consiste en retirar de la dieta los alimentos e ingredientes de los alimentos a los que se es alérgico y/o intolerante.

Intolerancia a la lactosa y alergía a la proteina de la leche, son dos patologías que es importante no confundir:
Las proteínas que contiene la leche de vaca son las que producen la alergia.
En la mayoría de los casos, se da entre los bebes en los primeros días tras empezar a ser alimentados con biberones de leche adaptada.
Puede presentar síntomas digestivos, respiratorios, erupción cutánea y urticaria.
La intolerancia a la lactosa (el azúcar que está presente en cualquier tipo de leche), suele aparecer con el paso de los años debido a la pérdida de una enzima llamada lactasa, que es la encargada de digerir la lactosa.
Presenta síntomas como hinchazón abdominal, flatulencia, dolor abdominal o diarrea, y debe ser diagnosticada y tratada por el especialista del aparato digestivo.